miércoles, noviembre 28, 2018

Silencio






De esos instantes solo queda el silencio,
Luego un par de rostros abandonados en soledad,
Entre el asombro, la incertidumbre, y risas nerviosas,
La ilusión, la alegría ruidosa, pero al final el silencio.

Y ese amor creció sin requerir una palabra,
Desbordado en sueños, delirios, y uno u otro temor.
Creció sin pedir nada, sin decir algo, sin abrir sus ojos,
Creció su cuerpo, latió su corazón, pero al final el silencio.

Lo sentimos sutil, inquieto, en el sosiego de la noche.
Nos hizo fuertes, mas nobles y ese amor creció,
Y en algún momento, en su silencio, sin pedir nada,
Sin decir algo, si abrir sus ojos, su inquietud cesó.

El silencio de la madrugada, el llanto interrumpió,
Luego un par de rostros abandonados en soledad,
Y entre pasillos fríos, mustios, de luces encandilantes,
Se silenciaron el dolor y la pena, bajo un elixir amnesiante.

De esos instantes solo queda el silencio,
Aunque alienta el saber que no conoció sufrimiento.
Y de aquellos silencios ahora queda tu mirada,
La que sigue siendo jubilosa, noble y enamorada.


Jonathan Diaz Vanegas

lunes, abril 30, 2018

Ese recuerdo



Ese recuerdo se fue desvanecido,
En una noche entre la niebla gris,
Y al siguiente día entre el ruido de la ciudad.
Se fue disipado, entristecido a decir verdad.

Y anoche en la banca de aquel parque,
Ya no estaba; sola la sombra, solo el frío.
Tampoco recordé si allí sonreímos o discutimos,
Ya no estaba, silente y mustio se había ido.

Solo se escuchan en las calles los rumores,
Las chicharras, y de los perros los ladridos.
Ya no estaba; sola su casa, solo el frío.
Ese recuerdo en otrora brillante, pesaroso se había ido.

Se fue pálido y desvaído a decir verdad.
Ya no estaba ni su nombre; solas las calles, solo el frío.
Solo yo evocando sin poder; absorto.
Tampoco recordé por qué se había ido. 

En una noche entre la niebla gris
Ese recuerdo se fue desvanecido.
Y anoche en la banca de aquel parque,
Ya no estaba; sola la sombra, solo el frío.

Jonathan Camilo Díaz Vanegas

"Hoy el egoísmo nos pudre"  J. C. Díaz